Print Friendly, PDF & Email" />
localhost/wordpress
Publicado el: Mar, Dic 31, 2013

QUE 150 AÑOS NO ES NADA…

PR de ChileNo solo por los años, los Radicales tendemos a hablar más de la historia que del presente y el futuro. Efectivamente fuimos la expresión política de los pensamientos vanguardistas de fines del siglo XIX y primera mitad del siglo XX.

por Héctor R. Jara Paz.

La obra es reconocida por moros y cristianos, pero hay que explicarla para poder distinguirnos de quienes nos acompañaron en el gobierno. Durante el Frente Popular fuimos generosos desde la presidencia, nuestros socios eran parte de la administración del poder, no hubo sectarismo y las Presidencias Radicales fueron ejemplo de servicio público, no hubo ambición desmedida y sus Presidentes salieron de La Moneda con la misma riqueza con que entraron.

Una de las críticas a su organización de gobierno y que fuera lema de campaña en contra del gobierno, fue que había muchos Radicales en la administración pública, restándole toda incidencia en ello, al discurso político, motivador y revolucionario que penetraba todos los salones de la administración del Estado, a una generación con sentido de clase social, que irrumpía con cultura y educación en la política… lo raro hubiera sido la falta de identidad entre esa clase media y el Partido, que leían la misma realidad social y compartían los mismos sueños de sociedad.

Sus líderes, que salían de una educación pública comprometida con el futuro del país, daban ejemplo de consecuencia, es lo que sucede cuando la ideología se siente más fuerte que el interés personal. Al revés, cuando la ideología deja de ser la musa de inspiración, el juego de intereses al interior de la sociedad, pasa a ser un juego del mercado, con toda la carga negativa que se alimenta del egoísmo, la vanidad y el consumismo.

Es que si el Estado abandona ese rol educador, que fortalece virtudes como la solidaridad y la fraternidad, el hombre inevitablemente vuelve a una etapa más instintiva, de sobrevivencia, donde prima la voluntad del más fuerte.

 El presente y el futuro, hay que volver a construirlo, con un lenguaje sencillo y ejemplos de consecuencia. La ausencia o ignorancia de conciencia cívica en las nuevas generaciones, obliga a no dar nada por sabido y construir, paso a paso, un sueño común que surja desde las necesidades más apremiantes de nuestro pueblo.

 Nada nos obliga a referirnos a esquemas ideológicos del pasado para interpretar esta nueva sociedad, no se requieren atavismos que dispersan voluntades positivas en las mismas filas. La única rigurosidad solo a de sostenerse en los mismos Principios y Valores que usaron para construir sueños, los encapuchados de hace 150 años.

 Tenemos las mismas herramientas, existen muchas injusticias e inequidades, reconocemos las contradicciones más fuertes de nuestra sociedad y estamos inmersos en un mar tempestuoso que revienta contra la costa nuevos paradigmas, que hablan de una nueva era para la humanidad. Solo falta la visión sistémica de una nueva sociedad, que revalore al ser humano, lo integre sustentablemente a la vida del planeta y busque los equilibrios necesarios para una efectiva justicia social.

 Santiago 29 de Diciembre de 2013.

Print Friendly, PDF & Email

146total visits,2visits today

Dejar un comentario