Con profundo dolor escribo estas líneas para explicarles a mis queridas vecinas y vecinos de Maipú lo que ha ocurrido con nuestra candidatura a la alcaldía por la comuna. Me dirijo a ustedes en primer término, porque si bien soy militante del Partido Comunista de Chile hace 12 años, me debo a la confianza y al cariño que han depositado en mi persona, en las luchas y en las ideas que hemos defendido desde hace años en la comuna. En horas de la madrugada se terminó de cerrar un acuerdo entre el PC y el Frente Amplio, donde se decidieron omisiones en varias comunas para que cada una de las colectividades pudiera tener mayores posibilidades de ganar alcaldías, negociaciones que uno puede entender pero no compartir, porque muchas veces no se toma en consideración las particularidades de los territorios, haciendo caso omiso de lo pide la gente en las calles y que se expresó con tanta claridad desde la revolución de Octubre de 2019.
Valió de poco todo el esfuerzo hecho durante todos estos años en el municipio y en las calles, no importó que hayamos encarnado una oposición real a la dupla Lavín – Barriga desde la primera sesión de concejo municipal, aguantando un intento de destitución de la responsabilidad de concejal, aguantando las conductas matonezcas, las amenazas y los insultos de Barriga, de la UDI y sus seguidores. Fuimos capaces de levantar una candidatura alcaldicia en pocas semanas, concitando mucho más apoyo que el resto de las candidaturas de oposición, en base a un programa con propuestas transformadoras, que tomaba clara distancia de la actual administración y de las anteriores. Había un tercio del concejo municipal apoyando este proyecto, dirigentas y dirigentes sociales, incluso militantes y dirigent@s de partidos políticos de la ex concertación y del frente amplio, quedando demostrado por lejos que en esta candidatura existía la posibilidad cierta de un gobierno distinto para mis vecinas y vecinos. Lamentablemente ganó la mezquindad de quienes llegan a última hora y desde las comunas de la elite a validarse como opción para gobernarnos, pasando por alto todo el esfuerzo que hemos hecho a nivel local, tanto en el municipio como en el territorio.
Con mucho dolor dejaré mi militancia en el Partido Comunista, aunque mi corazón seguirá siendo rojo por siempre, pero no puedo compartir decisiones que se toman sin ninguna consideración sobre la realidad de los territorios, los partidos políticos que aspiran a ser revolucionarios deben poner siempre en el centro el interés superior de las vecinas y vecinos y este no fue el caso. Es probable también que deje la concejalía, pues ésta se ganó con el apoyo del partido comunista y corresponde que otra compañera o compañero tome la responsabilidad en lo que resta de este mandato. Me voy agradecido del cariño y apoyo de todas y todos, me seguirán viendo en las calles, pedaleando por los barrios, en las ferias, tomando un colectivo en la plaza, en las marchas, en las barricadas y donde el pueblo maipucino quiera que yo esté, apoyando sus sueños y proyectos, esperando que algún día Maipú pueda ser distinto.
Hasta vencer!